La última leyenda de Smith

Al hablar de Yo soy leyenda (2007), se hace imprescindible analizar la película desde el punto de vista de la estructura clásica empleada en cualquier obra narrativa. Podemos distinguir en ella tres actos claramente diferenciados: una presentación de los personajes -donde se crea la ficción y la verosimilitud-, el punto de inflexión que rompe con las normas establecidas en este mundo -la muerte de Sam- y el desenlace -el cual mejor no revelar-.

La historia que se nos presenta posee en su infraestructura una gran fuerza que, unida al impacto visual de algunas escenas, consigue que el espectador considere, como mínimo, que es una película 'correcta'.

Pero realmente puede haber algo más detrás de esa difuminada pantalla de efectos especiales: cierta moraleja. Ésta se esconde tras un final estereotipado (del cual se podría haber conseguido un mayor trasfondo) con el típico “salvador” del mundo.

Por cierto, la voz en off de la última escena es sencillamente maravillosa; consigue llegar al punto de emoción del espectador. Objetivo que no logra con el fácil sentimentalismo derivado de la muerte de la mujer e hija del protagonista.

Además, existe un final alternativo al que se utilizó:

1 comentario:

Marcos Ortega dijo...

Tendré que verla, prefiero no ver el final alternativo aun.