
Los elogios sobran para el metraje de Francis Ford Coppola. El cineasta pausa cuando debe, acentúa el dramatismo en su justa medida y utiliza la fábula moral de siempre pero con los personajes más crueles del séptimo arte. Es curioso ver como las grandes películas de gánsters encumbran a sus directores: Scarface (1983) de Brian de Palma, Erase una vez América (1984) de Sergio Leone, Uno de los nuestros (1990) o Casino (1995) de Martin Scorsese. Todas obras de arte, con la mafia como protagonista. Además, Los Soprano (1999-2007) también beben de la Familia que encumbró al intimidador, pausado y recurrente Marlon Brandom.
Por supuesto que la ferocidad del hampa tiene sus matices y para ello se alegó a un reparto excepcional. Los Corleone supieron interpretarse con un Al Pacino -Michael Corleone- recatado, que va soltándose a medida que discurren los fotogramas y termina por asentarse en el poder. Por su parte, James Caan -Sonny- es histriónico y terrorífico, pero lo compensa el maquiavélico Robert Duvall -Tom Hagem-. Este último, el Consillere, es uno de los papeles más sorprendentes de la película: representa a la fidelidad, la inteligencia y al más puro pensamiento empresarial -"Son negocios"-.
Pero El Padrino no acaba en las salas. Es un hito social y un referente cultural del siglo XX, que ha extendido sus alas a todas las disciplinas artísticas. No hay Dios que comprenda el mundo occidental sin una cabeza de caballo cortada y acompañando tus sueños. Coppola mezcló su correcto acadecismo con el clasicismo necesario, es una historia de golpes, de vida y muerte. Es puro cine. Yo decidí pensar igual: "Los italianos piensan que el mundo es tan duro que hace falta tener dos padres, por eso todos tienen un padrino."
2 comentarios:
estoy de acuerdo, las mejores de mafia son ésas y alguna de los años 30-40. pero luego añadiría donnie brasco no entre las 5 primeras de mafiosos pero en algún momento la 8 la 10 lo que sea.
Debo reconocer, a un a miedo de ser expulsado del blog que nunca he visto ninguna de las películas. y no porque no me llamen la atención, si no porque nunca me he puesto... tendre que buscar un hueco...
Publicar un comentario