Craig sí es ya Bond en 'Quantum of Solace'

De remontada andaba la cosa cuando Marc Foster recogió la batuta de director que Martin Campbell había defenestrado en Casino Royale (2006) hasta márgenes insospechados. Pocos creíamos que al James Bond más frío -y rubio- de la historia se le podía ridiculizar de aquella manera, pero la saga lo consiguió. Ahora tocaba levantar el vuelo. Aunque en Quantum of solace (2008) no existan milagros -no es una película que marque época, ni que se merezca el típico videojuego-, se recupera la esencia de los últimos filmes de Pierce Brosnan.

La cinta es lo suficiéntemente entretenida como para mantenernos en la butaca, aunque en muchos instantes queramos inyectar ritmo a los juegos de dobles identidades -al más puro estilo Bourne-. La voluntad del protagonista se somete y doblega ante el estilo de M, Judi Dench, que absorbe la atención de cada escena y plano en que aparece. Esta actriz no es ya una simple secundaria, sino que ha sometido la saga a su personaje y los sucesivos 007 son simples niños perdidos en un mundo de adultos donde se peinan canas.

Daniel Craig le ha dado un nuevo giro al protagonista. Superficialmente encontramos un Bond más vengantivo y salvaje, rebozando violencia por todos los poros. Pero sólo en apariencia. Tras la primera capa encontramos lo de siempre: acción basada en planos irregulares y movimientos de cámara vertiginosos. El problema de reiventar a un mito como James Bond lo hallamos a la hora de concordar pasado y presente.

El 007 que conocíamos era un tío elegante y seductor, -capaz de matar en Goldeneye (1995) a todo un regimiento soviético, tirarse con una moto por un precipicio y remontar el vuelo suicida de una avioneta-, que bebe martini con su inseparable pistola con silenciador. Esa es la base del personaje, pero si la rompemos, apaga y vamonos. Aceptamos que no se despeine tras caer desde 1.000 metros de altura y decidirse a sólo 5 segundos de tocar tierra a abrir el paracaidas. Lo aceptamos, siempre y cuando la historia y el guión también acompañen.


1 comentario:

Marcos Ortega dijo...

Según escuché en una entrevista que le hicieron al actor, él quería darle un toque más moderno al personaje y los directores y guionistas se negaron... ellos sabrán sus razones para cambiar a bond y no hacerle más moderno, pero era obvio que el personaje tendría que cambiar, no puedes hacer infinitas películas sobre un mismo personaje sin que este se agote. Y más n personaje tn plano como lo es James Bond.