
Dirigida por Fernando Colomo -ya conocido por sus famosas Bajarse al moro (1989) y El efecto mariposa (1995)-, el filme narra las aventuras y desventuras de los padres de dos equipos de futbol infantiles, uno catalán y otro madrileño, que van a Sevilla a enfrentarse en la final nacional. Dejando de lado los estereotipos regionales que salen a relucir, la película ahonda en las histriónicas características de unos personajes exóticos y delirantes. Así, con un correctísimo guión, los diálogos simples (pero efectivos) logran entretejer una divertida y entretenida comedia.
Para ello, se echa mano también de un muy aceptable reparto. Habría que empezar con el hilarante y mordaz Gonzalo de Castro, que -aunque da vida a un secundario- sabe dotar de autenticidad a su personaje y a todos los que lo acompañan. Ernesto Alterio también logra conjugarse con ese padre perdedor al que interpreta, relleno de lagrimones moralistas de quita y pon. Incluso Santi Millán, Rosa María Sardà o Jorge Sanz tienen escenas brillantes en esta obra coral que no peca de demagógica.
Así, entre altibajos, avanzamos por una narración desvirtuada de ritmo, dominada por la irregularidad de la intensidad a lo largo del metraje. Al final, todo se resuelve de manera simplista entre una marabunta de tópicos del género, resolviendo la situación con justamente lo esperado. Es una comedia por encima del montón, pero no hay mucho más.
4 comentarios:
Algún día llegarán estas películas por estas latitudes?
Con suerte llegarán en DVD.
Qué haríamos sin Internet?
SalU2
T.
ufff, la comedia española esta tán tan.... tan.... tan... en fin..
que fan fui de ernesto alterio en los noventa. solo tengo cuarteto de la habana. fácil sería encontrar los años bárbaros, pero tengo una casa o dos por dos (pequeña joya) lo veo más difícil.
Es cierto que la comedia española tiene logros interesantes pero la mayoría son para salir corriendo.
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