
Este film se mueve entre la comedia -su pilar más consistente- y el mensaje dogmático de los arrepentidos ciudadanos estadounidenses de los 80: los malos en esa guerra no eran los soldados norteamericanos, sino los paranoicos mandos intermedios que les mandaron a tal infierno.
La historia narra el enfrentamiento entre un histriónico e irreverente locutor de radio de las Fuerzas Armadas y los superiores que tratan de encadenarlo a la censura del ejército. No hay mucho más. La cinta carece de fuerza y basa su metraje en las estrambóticas voces y muecas del actor.
Esta película debemos asumirla como un aperitivo, un entrante para las grandes obras bélicas sobre este conflicto asiático. Tras visualizar esta baratija de mercadillo, enfrentémonos a Apocalypse Now (1979), Platoon (1986) y La chaqueta Metálica (1987).
No hay comentarios:
Publicar un comentario