En un andén de la estación

A principios de los años 90 -cuando aún lucían los últimos andares de la movida madrileña: sus hombreras o moda vaquera- daba la campanada en los Goyas un jovencísimo Álvaro Fernández Armero. Su cortometraje El columpio (1992) se llevaba la estatuilla del pintor.

En un escenario innovador (el metro de Madrid) entrelaza la historia de dos jóvenes ansiosos por amarse. A traves del monólogo interior de ambos personajes, consigue introducir al espectador en el diálogo perfecto del subconsciente. Un film espléndido que merece la pena ser visto, prestando especial atención a la escenografía (increibles los carteles y el plano del 'underground').

2 comentarios:

Marcos Ortega dijo...

Muy bueno, la verdad es que lo que más me ha gustado ha sido el final...
Y que yo coja el metro todos los días allí y nunca me pasen esas cosas... jejeje

Moncho Veloso dijo...

Por favor, ¡que se baje en Metropolitano o Moncloa (la dirección que ha tomado es difícil de averiguar) y vuelva!

Muy bueno, tío. Aunque esperaba algunos carteles más típicos de la época, Fortuna siempre es un buen recurso. Geniales la "entrada" en el metro y los paseos del tío de un lado a otro del andén. La única pega: Coque Malla está mejor con bigotillo.

Jau!