A la caza...

En 1997 Achero Mañas se llevaba el Goya a mejor corto de ficción por Cazadores, obra donde trata la irracionalidad humana. El cinesta aborda el sinsentido desde los ojos de los niños; la brutalidad animal del hombre; la teoría filosófica contraria a El Buen Salvaje de Rousseau.

Para ello, el director escoge una técnica semidocumental, donde entremezcla el estilo directo con la ficción.

Aunque los primeros minutos puede llegar a parecer monótona, va adquiriendo fuerza dramática a medida que corre el metraje. Así, la película culmina con un alegato a la buena conciencia y a la capacidad del ser para el arrepentimiento. Imprescindible:

1 comentario:

Marcos Ortega dijo...

Esta muy bien. Incluso me ha gustado la música así estilo cine español de los años 70. jejeje.