¡Qué me pongan una tele, joder!

Ya advertí hace tiempo que dejaran de comprar entradas de cine y acudieran a las tiendas a por el mejor televisor que encontrasen -sí, ese de pantalla plana y 'no sé cuántas pulgadas'-, porque les va a hacer falta. Por mi parte, tengo muy claro donde se está creando el mejor arte audiovisual de la época y, aunque a muchos les pese, es en la televisión.

Aunque nadie me hizo ni puto caso -hombre, siempre hay alguien, no hay que ser radical-, es ahora cuando el diario El País lanza un artículo confirmando mis teorías (que tampoco eran tan mías). Así, a través de un reportaje bastante interesante desentraña lo más profundo del nuevo producto estrella de las cadenas: las series.

El ala oeste de la Casa Blanca, Expediente X o A dos metros bajo tierra, son las bases que se mencionan. Y de ahí a la nueva constelación del presente: Californication, House, Lost y un interminable etcétera.

El artículo parte del academicismo de Millás -"Las series son en el siglo XXI lo que fue la gran novela del siglo XIX"- y continúa con su propuesta más interesenate del diálogo intergeneracional: "¿Qué joven piensa en escribir hoy día Guerra y paz?. Lo lógico es que quisiera hacer Los Simpson o Perdidos".

A todo este análisis le sumamos las críticas de autores a series ya consagradas y clásicas. Son cinco, aunque sólo merecen verdaderamente la pena las de Fernando Savater a Los Simpsons y Juan José Millás a Perdidos. Una pena que la de Los Soprano se la hayan dejado a Javier Marías -aún reumático, sin tiempo para recuperarse tras escribir sus más de 500 páginas de turno para su último libro -.

Y, aunque el aceptable José Manuel Sánchez Ron consigue aprobar, tenemos que volver a leer a la omnipresente diosa de El País, Maruja Torres. Hagamos un llamamiento: que alguien mate a su ego literario -¡Que lo metan en un saco, le den de palos y lo tiren por un risco!-. Que esta mujer siga siendo uno de los baluartes del diario español de mayor reconocimiento internacional es un insulto para sus lectores. ¡Señora!, que le falta clase y frescura, innove algo, hable de algo nuevo. ¡Sorprenda, coño, sorprenda! Un consejo: mire la tele y aprenda de sus series.

3 comentarios:

Moncho Veloso dijo...

Sigo prefiriendo una buena película.

¿Qué tal todo por ahí? A ver si nos cuentas...

Un saludo y cuidate mucho.

Jau!

Marcos Ortega dijo...

Las series actuales son maravillosas en cuanto a visualidad se refiere, se ruedan como películas con la estructuralidadde una novela. Sin duda son el presente y el futuro de la narratva audiovisual.

AC dijo...

Ejem! Supongo que sabes que Javier Marías es un fan de toda la vida de Los Soprano y de las primeras voces públicas que alabó esta serie en España...