El concepto de tragicomedia, miscelánea de la auténtica tragedia y la elegante comedia, encontró a finales del siglo XX un excepcional referente. San Mendes retrató en American Beauty (1999) una sociedad media americana monótona -constante que repetirá el director en Revolutionary Road (2008)- y devaluada, adormecida en los barrios de las afueras y mortecina en estética y ética. Fue un trago revitalizante para el cine estadounidense, que empieza y termina con la mejor voz en off de la historia del celuloide. En este video podemos ver ambas escenas: no repriman las lágrimas.
Sin perdón (Unforgiven-1992)
Hace 1 semana